Cómo leer y entender un libro difícil

No todos los libros son tan fáciles de entender como las historias que narran la vida de adolescentes enfrentándose a diferentes obstáculos por amor. Existen algunos ejemplares escritos de una manera tan rigurosa, que incluso para los académicos más experimentados son un verdadero desafío de comprensión. Es posible que en tu vida de lector te topes con muchos libros de este tipo, y aunque no lo creas, puedes mantener tu orgullo intelectual intacto, desafiando tus habilidades literarias. Todo es cuestión de saber cómo leer y entender este tipo de libros, por eso a continuación en esta guía te enseñamos los mejores trucos con los que podrás superar cualquier libro difícil.

Decir también que muchas veces la comprensión de un libro difícil tiene que ver con que durante la infancia y la adolescencia no se ha trabajado el hábito lector como es debido. Por eso, en caso de tengas niños a tu cargo, te recomendamos que le eches un ojo a nuestro listado con los mejores libros para niños. Es importante que lean desde pequeños, de esta forma evitarás que de mayores tengan problemas de comprensión con esas lecturas más exigentes. A medida que los niños crezcan, acompaña su desarrollo con lecturas acordes a su edad: hay libros para niños de 10 a 12 años que ayudarán a cimentar aún más su hábito lector y su futura comprensión de los textos.

La concentración es muy importante

Sea cual sea el nivel de dificultad que tenga el libro que estás leyendo, quizás lo más importante para el procesamiento correcto de la información es la concentración. Esto significa que si te encuentras en un entorno lleno de distracciones, terminarás frustrado, intentando codificar caracteres que parecen no tener sentido.

Por esta razón, lo primero que debes hacer cuando encuentres un libro difícil de entender es elegir un lugar de lectura propicio. Por ejemplo, si eres de los que no puede concentrarse cuando hay ruido alrededor, busca un sitio silencioso y tranquilo o simplemente encárgate de reproducir las condiciones que están dentro de tu espectro de “ideales”. Nunca lo hagas sobre tu cama, encerrado en tu habitación, porque terminarás durmiéndote y la lectura no tendrá ninguna efectividad.

Tener un diccionario a la mano

Definitivamente, si hay algo que no te puede faltar al tratar de entender un libro difícil es un diccionario. De este modo, puedes buscar rápidamente el significado de las palabras que no estén en tu vocabulario y así evitar confusiones.

Además de buscar el significado de palabras, también puedes usar internet u otros libros para aclarar las referencias literarias o comparaciones que no logres comprender. Sugerimos evitar el móvil para estas investigaciones rápidas porque podrías encontrar algunas distracciones.

Leer detenidamente la introducción

La mayoría de los autores de los libros que no son de ficción reflejan en la introducción su punto de vista sobre el tema que se trata en la obra literaria. Además, allí brindan una descripción general de los puntos clave que trataran, por lo que será más fácil no malentenderlos.

chico café leyendo
¿Problemas para entender un libro complicado?

Todo eso te ayudará a encontrar un por qué de ciertos comentarios, referencias o comparaciones en el desarrollo de los textos.

Omitir ciertas partes si es necesario

Como sabrás, en la literatura “escoger el grano de la paja” se hace para omitir todos esos textos innecesarios que solo se usan para complementar la idea principal del libro. Así que, si eres un lector ávido, lograrás separar los puntos clave de los puntos innecesarios que no son para nada relevantes.

No significa que eres un mal lector si haces esto. De hecho, muchos libros “célebres” no son tan buenos como para leerlos de principio a fin y no está mal pasar por alto las cosas poco cruciales. Un ejemplo de esto son las numerosas páginas que los autores escriben como discurso preliminar antes de empezar con el primer capítulo del libro. Aunque podrías leerlas si lo deseas, realmente no es necesario.

La paciencia es un punto clave

De por sí la lectura de un libro promedio en totalidad conlleva algo de tiempo, por lo cual debes entender que será un proceso más largo intentar leer uno con redacción y argumentos académicamente más rigurosos.

Al principio parecerá una tarea desafiante y sentirás que no estás avanzando nada. Tardarás mucho tiempo leyendo un par de páginas y posiblemente estas parecerán interminables. No obstante, te darás cuenta de que poco a poco el proceso se volverá más fácil y verás los frutos de ello.

Jamás esperes terminar un libro difícil en el mismo tiempo que lo haces con los libros promedio, esto solo hará que te sientas frustrado.

Usa las técnicas de subrayado

Si el libro que estás leyendo es tuyo y no hay problema en hacer anotaciones o subrayarlo aprovecha para hacerlo y poder destacar las ideas principales. Esto te ayudará a hacer énfasis visual sobre los pasajes importantes para ubicarlos rápidamente cuando vuelvas a leer el libro o a hacer un repaso de este.

Antes de hacerlo deberías aprender cómo usar esta valiosa herramienta, ya que muchos principiantes suelen cometer errores que hacen que sus subrayados carezcan de sentido.

Déjalo cuando se vuelva abrumador

No tiene sentido intentar entender un texto cuando tu mente se siente abrumada o frustrada, porque ninguna técnica que emplees, será efectiva. Esto se debe principalmente a que estás pasando por un bloqueo mental y lo mejor para sobrellevar la situación es tomarse un respiro de la lectura.

Cuando parece que tu cerebro no puede decodificar los caracteres escritos en el libro intenta tomarte un tiempo para volver a leer después. Durante ese descanso tendrás que poner en orden tus ideas, aclarar conceptos, y si es posible, discutir el contenido con otra persona.

Aunque es posible que estés tentado a aplazar la lectura por varios días o semanas, no debes ceder a ello. Lo más probable es que mientras más tiempo dejes que pase, olvidarás todo lo que ya habías avanzado. En cambio, si sigues con tu ritmo de lectura habitual tu mente no perderá los elementos clave que había aprendido hasta el momento.