Cómo usar la técnica Pomodoro para leer más

En la década de los ochenta un estudiante italiano llamado Francesco Cirillo decidió profundizar en su capacidad para concentrarse en una sola cosa a la vez durante al menos 10 minutos.

Cirillo, en realidad, estaba preocupado por su futuro: hasta el momento no había podido avanzar en las asignaturas que estaba cursando.

Este joven, en lugar de mentirse a sí mismo, buscó un juez más objetivo que su propio criterio y puso en marcha un reloj en forma de tomate para que determinara el tiempo real que podía mantenerse concentrado.

Los resultados fueron hablaban por sí solos: Cirillo confirmó que su concentración no duraba ni diez minutos.

¿Qué es la técnica de Pomodoro?

Pila de libros biblioteca
Aprende a concentrarte con la técnica Pomodoro

El joven se encargó de buscar maneras efectivas para mejorar su concentración en el estudio y con la ayuda del mismo reloj, programó un entrenamiento mental en el que básicamente se sometía a trabajo mental enfocado durante 5 minutos y posteriormente se tomaba descansos de igual cantidad de tiempo.

Este entrenamiento poco a poco se le hizo más fácil, hasta que, en cierto punto, se dio cuenta de que la cantidad de tiempo en la que podía estar realmente concentrado era de 25 minutos.

De este modo, Cirillo programó su estrategia de estudio con 25 minutos de trabajo enfocado y tras esto, 5 minutos de descanso. A cada período de estudio lo llamó unidades Pomodoro (pomodoro es la forma italiana de tomate).

Francesco Cirillo compartió estos autoexperimentos con la sociedad, explicando que los descansos son una parte fundamental en la concentración.

Maneras de usar la técnica Pomodoro para leer más

Define tus metas

Aunque esto puede parecer un cliché, es un consejo de lo más acertado. Crear una lista de lo que quieres hacer o quieres lograr te facilita concentrarte en lo que realmente importa.

Por supuesto, el contenido y el orden de esta lista depende de tus prioridades. Sin embargo, para el final del día deberías haber podido cumplir con tus objetivos.

Configura tu alarma

Establece una alarma que suene cada 25 minutos. Hay varias opciones para esto, puedes usar un clásico temporizador casero, tu smartphone, extensiones para el navegador e incluso aplicaciones móviles relacionadas con la técnica Pomodoro.

Esta alarma te recordará que es hora de tomarse un descanso. Cuando se active, estableces un cronómetro de 5 minutos y posteriormente vuelves a tu lectura.

No dejes de leer

A menos que suene la alarma, no debes dejar de leer. Evita situaciones que pueden convertirse en distracciones como revisar el móvil o responder textos y llamadas.

Lo ideal para estar seguro de que no te molestarán es poner el teléfono en modo avión, encontrar un lugar de lectura tranquilo e informar a los demás que no estás disponible para recibir visitas. Si por ejemplo, llega a tu mente algo que tienes por hacer y es muy importante como para pasarlo por alto, anótalo para atenderlo después y continúa con tu lectura.

Establece metas realistas

Algunos lectores que ponen en práctica la técnica Pomodoro se dan cuenta de que suena la alarma de los 25 minutos y aún no han terminado de leer los textos que han seleccionado. Esto no está mal, sin embargo, significa que has elegido una meta demasiado grande y que necesitas un poco más de tiempo para completarla: será necesario dividirla en varias partes más pequeñas para conseguir mejores resultados.

Esto significa que si por ejemplo habías pensado en leer 10 páginas y no lo conseguiste, quizás deberías reducir tus objetivos a 5 o 7 para poder cumplir con la meta marcada.

No te saltes los descansos

Los lectores voraces a veces se sumergen tanto en su lectura que no quieren despegarse de ella. Esto tampoco es malo, pero puede desacelerar su velocidad y dificultar la retención de información.

Si realmente te mantienes concentrado por más de 25 minutos, entonces personaliza tus unidades Pomodoro según tus tiempo, por ejemplo, aumenta el tiempo de lectura unos 10 o 5 minutos extra. No obstante, nunca te saltes los tiempos de descanso y aprovéchalos para despejar la mente.

Levántate del asiento, estira las piernas, tómate un café, sal al balcón… Olvida los textos durante esos minutos y relájate.

Haz un descanso más largo

Después de cuatro unidades Pomodoro es recomendable hacer un descanso de un tiempo superior a los 5 minutos originales.

Podrías asignar 30 minutos a este tiempo y aprovechar para hacer otras tareas que tengas pendientes, de estas forma desconectas un poco más y vuelves a la lectura con más fuerzas.